domingo, 4 de octubre de 2015

Valoración de un proyecto: Autores y actores medievales.

Aunque el #ABPmooc_INTEF me está sirviendo para ordenar las ideas y aprender muchísimo de otros compañeros, una ya había estado haciendo sus pinitos en esto del ABP. Así que he elegido valorar un proyecto realizado por mí junto a otras compañeras de mi centro dentro del proyecto interdisciplinar ALIA2 el curso pasado: Autores y actores medievales, que os animo a visitar en su blog.

El proyecto integraba objetivos y contenidos de las materias de Ciencias Sociales y Lengua Castellana y Literatura, claramente definidos y extraídos del currículo de 2º ESO. Los alumnos emplearon lo aprendido en Historia acerca de las características de la sociedad medieval para elaborar sus propios guiones teatrales y representarlos en un escenario histórico cercano a su localidad: el castillo de Villena. El producto final era la representación de la escena inventada por equipos, pero a lo largo del proceso los estudiantes fueron desarrollando seis de las siete competencias clave establecidas por la LOMCE: 
  • Comunicación lingüística: Tanto la expresión oral en la representación y en el intercambio de ideas en el grupo, como la expresión escrita en la elaboración del guión de la escena elegida. El proyecto también tuvo en cuenta el fomento de la lectura y la mejora de la comprensión lectora de los estudiantes, al contextualizar en el proyecto la lectura de una novela que mezcla las vidas de jóvenes actores como ellos, de esta época, con las de personajes del siglo XI, que los alumnos conocen fuera de los libros de historia.

  • Competencia digital: Usaron las TIC para obtener información acerca de la sociedad medieval, analizarla para elegir las características de los personajes elegidos, producir los guiones en formato digital y compartirlos en el blog http://alia2enlamola.wordpress.com. Las escenas se convirtieron en pequeños cortos de vídeo, de los que hay algún ejemplo también en el blog. El blog de ALIA2 sirvió también para compartir el producto final, para mostrarlo al mundo y obtener valoraciones de agentes externos al ámbito docente.

  • Conciencia y expresiones culturales: Apreciaron la importancia de expresarse a través de la música y de las artes escénicas durante la representación de sus escenas y las de sus compañeros, de quienes fueron público. Valoraron la importancia de la literatura en la conservación de expresiones artísticas del pasado que ellos pudieron recuperar.

  • C. sociales y cívicas: Participaron de forma activa, cívica y democrática tanto en el trabajo colaborativo del grupo como en su papel de público el día de la representación, durante la que fueron muy respetuosos con sus compañeros. En varios grupos se incluyeron estudiantes con necesidades educativas especiales que habitualmente acuden al aula de PT pero se integraron en la última fase del proyecto.

  • Sentido de iniciativa y espíritu emprendedor: La creatividad de los estudiantes sorprendió a las profesoras implicadas en el proyecto. Nos parecía algo muy ambicioso, pero ni siquiera imaginábamos la capacidad de los alumnos para planificar y gestionar sus escenas y representaciones que mostraron durante todo el proceso. Se sintieron muy orgullosos con el resultado.

  • Aprender a aprender: El trabajo colaborativo supuso un reto para ellos. Tuvieron que gestionar el tiempo de aula para llegar a tiempo, o incrementarlo en recreos o tardes. Necesitaron llegar a acuerdos de muchos tipos: redacción, reparto de papeles, vestuario... 


Los alumnos ya habían leído teatro en clase, por lo que conocían de antemano las características del género en el que debían crear. También conocían las características de la sociedad medieval y algunos de los acontecimientos históricos más relevantes de la época. Por otro lado, la Comarca del Medio Vinalopó en la que se integran las poblaciones de donde proceden los alumnos, conservan numerosas huellas de la época: monumentos, calles, festividades... 

El hecho de que el producto final se realizara fuera del centro fue uno de los puntos fuertes del proyecto. El castillo de Villena está a unos treinta kilómetros de nuestro instituto y la excursión supuso una gran motivación. Además conseguimos que la dirección del centro se implicara con los gastos de transporte y entradas, por lo que todos los alumnos pudieron participar.

Para la evaluación se tuvieron en cuenta distintas actividades más o menos "formales". Evidentemente no hubo un examen, pero sí se recogieron los cuadernos de los estudiantes, donde habían ido reflejando sus tareas a lo largo de todo el proceso. También tuvieron que presentar la escena en formato digital y realizar una autoevaluación a modo de diario, en la que reflexionaron acerca lo aprendido y las estrategias utilizadas.

Os invito a conocer el proyecto en el blog, para las profesoras del IES La Mola implicadas y para los estudiantes que participaron fue un gran logro. A mí me animó a seguir aprendiendo a enseñar, para poder ordenar todas estas ideas que se me ocurren y sistematizar todo el trabajo que voy desparramando por ahí.




jueves, 1 de octubre de 2015

Puestos a elegir...

"Enseñar es elegir". No cabe ninguna duda de que la mayor dificultad de la tarea docente es acertar al elegir del currículo aquello a lo que verdaderamente merece la pena dedicar el tiempo con los alumnos. Quiero pensar que los contenidos curriculares están diseñados para que los profesores sigamos siendo libres a la hora de seleccionarlos cada curso, en cada grupo, para cada alumno según sus características... Pues es bien cierto que son inabarcables en su totalidad.

La enseñanza directa, sobre todo la que empieza y acaba con el libro de texto de turno, hace al docente esclavo de una selección de contenidos curriculares que le vienen "elegidos" de fábrica. Es cómodo, no vamos a negarlo, muy cómodo; incluso para algunos alumnos. "Buenos días. Abrid el libro de texto por la lectura y sus cuestiones correspondientes". Es infalible. Y da seguridad a todos. Si lo pone en el libro de texto no puede cuestionarse, ¿o no está elaborado por expertos en la materia? Leer, subrayar, memorizar lo subrayado y repetirlo lo más parecido posible en una prueba escrita que se convertirá en el número mágico de la nota. Y conste que utilizo el libro de texto en mis clases, aunque a veces sirva para volver locos a mis alumnos. Y lo utilizo porque sigue siendo una fuente de información fiable, que funciona sin conexión a Internet y que puede heredarse durante un tiempo. Todo tiene sus ventajas.

La enseñanza basada en la experiencia, la que parte de la investigación, la que obliga a los alumnos a pensar y a seleccionar la información relevante, la que les permite al final construir algo que mostrar al mundo es el presente de la educación. Pero es incómoda, también para los alumnos. Exige preparación, implica equivocarse muchas veces, baja al profesor de la tarima y obliga al alumno a despertar de ese letargo propio de la lección magistral. Pero quien ha probado el aprendizaje basado en proyectos más o menos ambiciosos, sabe que la enseñanza que nace de un reto te lleva por el emocionante camino del descubrimiento hasta la evidencia de que aprender es algo más que memorizar. Lo que aprendes permanece atado a tu experiencia como persona, ya seas alumno o profesor; lo que aprendes lo llevas contigo a todas partes esperando la oportunidad de mostrárselo al mundo, de poder compartirlo con alguien más.

Puestos a elegir... Elijo seguir aprendiendo para poder enseñar.